Un testamento no puede impugnarse simplemente porque su contenido parezca injusto o perjudique a uno de los herederos. Para cuestionarlo debe existir una causa jurídica que permita atacar su validez o alguno de sus efectos.
Entre los problemas que pueden justificar una reclamación se encuentran la falta de capacidad del testador, determinados defectos en la forma del testamento, la desheredación sin causa válida o la vulneración de los derechos legitimarios, entre otros supuestos.
Además, no existe un único plazo aplicable a cualquier impugnación testamentaria. El plazo dependerá de la acción concreta que deba ejercitarse, por lo que conviene identificar cuanto antes qué irregularidad existe y qué se pretende reclamar.
La documentación médica, el propio testamento, otros testamentos anteriores, las comunicaciones y determinados testimonios pueden resultar decisivos según el motivo de impugnación.
En este artículo explico cuáles son las principales causas que pueden permitir impugnar un testamento, qué pruebas pueden ser necesarias y qué conviene hacer antes de iniciar un procedimiento judicial
¿Qué significa impugnar un testamento?
Impugnar un testamento significa cuestionar judicialmente su validez o alguno de sus efectos porque existe una causa reconocida por la ley.
Esto no significa que siempre se pretenda anular todo el testamento. En algunos casos, el problema afecta únicamente a una disposición concreta.
También puede ocurrir que el testamento sea válido, pero perjudique los derechos que la ley reconoce a determinados herederos.
Por ejemplo, un hijo puede considerar que no ha recibido la legítima que le corresponde. En ese supuesto, la reclamación no tiene por qué exigir la nulidad completa del testamento.
Por eso, antes de iniciar cualquier procedimiento, hay que identificar cuál es realmente el problema. Después podremos determinar qué acción debe ejercitarse y qué resultado podemos solicitar.
¿Quién puede impugnar un testamento?
No cualquier persona puede hacerlo.
Como regla general, debe existir un interés legítimo y directo en cuestionar el testamento o alguna de sus disposiciones.
En la práctica, pueden encontrarse en esta situación:
- herederos legales que recibirían bienes si el testamento fuese declarado ineficaz;
- herederos forzosos cuyos derechos legitimarios hayan sido perjudicados;
- personas desheredadas que consideren que no existe una causa válida;
- beneficiarios de un testamento anterior que resulten perjudicados por otro posterior;
- y otras personas directamente afectadas por la disposición testamentaria discutida.
Por tanto, antes de presentar una demanda hay que comprobar qué interés tiene esa persona y cómo cambiaría la sucesión si prosperase su reclamación.
Este análisis es importante. Permite evitar procedimientos en los que, incluso consiguiendo cuestionar una disposición, el demandante no obtendría el resultado que esperaba.
¿Cuáles son las principales causas para impugnar un testamento?
Existen distintos motivos por los que un testamento o alguna de sus disposiciones pueden ser cuestionados.
La consecuencia jurídica no será siempre la misma. Algunas causas pueden afectar a todo el testamento y otras solo a determinadas disposiciones.
Estas son algunas de las situaciones más relevantes.
Falta de capacidad del testador
Para otorgar testamento es necesario que el testador tenga capacidad para hacerlo en el momento concreto del otorgamiento.
Por tanto, padecer una enfermedad, tener una edad avanzada o presentar cierto deterioro cognitivo no implica automáticamente que el testamento sea inválido.
La cuestión fundamental será determinar si la persona podía comprender y expresar su voluntad cuando otorgó el testamento.
Este tipo de impugnaciones puede exigir un análisis detallado de la situación del testador en aquellas fechas. La prueba adquiere aquí una importancia especial.
Pueden resultar relevantes los informes médicos, la historia clínica y la proximidad temporal entre determinadas asistencias médicas y el otorgamiento.
También pueden tener importancia otros documentos o testimonios que permitan reconstruir el estado de la persona.
Además, si se trata de un testamento notarial, habrá que valorar la intervención del notario y las circunstancias reflejadas en el propio instrumento.
Defectos en la forma del testamento
El Código Civil establece determinadas formalidades para otorgar testamento. Estas varían según el tipo de testamento utilizado.
Algunos incumplimientos pueden provocar la nulidad del testamento. Sin embargo, no cualquier irregularidad formal produce necesariamente esa consecuencia.
Por ello, habrá que comprobar qué clase de testamento se otorgó y qué requisito se considera incumplido.
Este análisis es especialmente importante en testamentos ológrafos o en modalidades sometidas a requisitos formales específicos.
Desheredación injusta
La desheredación no puede basarse simplemente en que el testador tenga una mala relación con uno de sus hijos.
Para privar de la legítima a un heredero forzoso mediante desheredación debe concurrir alguna de las causas previstas legalmente.
Además, la causa debe expresarse en el testamento.
Si el desheredado niega que esa causa sea cierta, la controversia puede terminar ante los tribunales.
En ese caso, la prueba de la causa de desheredación adquiere una importancia decisiva.
Cuando el conflicto se refiere específicamente a esta cuestión, explico con más detalle cómo impugnar una desheredación y reclamar la legítima.
Si quieres profundizar en los requisitos legales y las causas que permiten excluir a un hijo de la herencia, puedes consultar también cómo desheredar a un hijo legalmente.
Vulneración de la legítima
Determinados familiares tienen derecho a recibir la porción de la herencia que el Código Civil les reserva como herederos forzosos.
Puede ocurrir que el testamento sea válido, pero que el reparto realizado perjudique esa legítima.
En estos casos, no necesariamente hay que conseguir que todo el testamento sea declarado nulo. Puede resultar más adecuado ejercitar la acción correspondiente para proteger los derechos legitimarios.
Por eso conviene calcular primero qué corresponde al heredero y qué ha recibido realmente.
Si el problema no afecta a la validez del testamento, sino a que el heredero ha recibido menos de lo que legalmente le corresponde, puede ser más adecuado reclamar el complemento de legítima.
Preterición de un heredero forzoso
Existe preterición cuando un heredero forzoso queda omitido en el testamento en los términos previstos por el Código Civil.
Sus consecuencias dependen de las circunstancias. Entre otras cuestiones, resulta relevante determinar si la omisión fue intencionada o no.
Por tanto, descubrir que un hijo no aparece en el testamento no permite concluir automáticamente que todo el testamento sea nulo.
Habrá que estudiar el supuesto concreto y determinar qué disposiciones pueden resultar afectadas por esa omisión.
Coacción, engaño o manipulación de la voluntad
El testamento debe reflejar la voluntad del testador.
El Código Civil declara nulo el testamento otorgado mediante violencia, dolo o fraude.
Sin embargo, debemos ser prudentes con esta causa. En los conflictos familiares es frecuente escuchar que una persona «manipuló» al fallecido.
Esa afirmación, por sí sola, no basta.
Será necesario concretar qué conducta se produjo, cómo afectó a la voluntad del testador y qué pruebas existen para demostrarla.
La dependencia emocional, la convivencia o una relación especialmente estrecha tampoco convierten automáticamente el testamento en inválido.
Explico este supuesto con más profundidad en el artículo Influencia o manipulación del testador: cómo probarla en una impugnación.
¿Se puede impugnar un testamento por considerarlo injusto?
No. Que un testamento parezca injusto no es, por sí solo, una causa para impugnarlo.
Una persona puede decidir favorecer a unos familiares frente a otros dentro de los límites que establece la ley.
Por ejemplo, que un padre deje más bienes a uno de sus hijos no significa necesariamente que el testamento sea inválido.
La situación cambia si el reparto vulnera la legítima, existe una desheredación sin causa válida o concurre alguna causa que afecte a la validez del testamento.
Tampoco basta con considerar que otro heredero influyó demasiado en el fallecido. Esa influencia deberá concretarse en hechos con relevancia jurídica y, además, poder probarse.
Por eso, cuando un heredero no está conforme con el testamento, la primera pregunta no debería ser si el reparto es justo.
Lo importante es determinar si el testamento o alguna de sus disposiciones vulneran la ley y qué acción puede ejercitarse.
¿Qué pruebas necesito para impugnar un testamento?
La prueba dependerá del motivo concreto de la impugnación. No existe una documentación válida para todos los casos.
Si se cuestiona la capacidad del testador, pueden resultar especialmente importantes:
- historia clínica e informes médicos;
- documentación sobre ingresos hospitalarios o tratamientos;
- informes de especialistas;
- testamentos anteriores;
- y declaraciones de personas que conocieran su situación en aquellas fechas.
En una desheredación, la prueba deberá centrarse en la causa que aparece expresada en el testamento y en si realmente se produjo.
Si el problema afecta a la legítima, será necesario conocer el patrimonio hereditario. También habrá que revisar las disposiciones testamentarias y, en determinados casos, las donaciones realizadas en vida.
Cuando se alegue violencia, dolo o fraude, habrá que acreditar hechos concretos que permitan demostrar cómo se alteró la voluntad del testador.
Mensajes, documentos, movimientos patrimoniales y determinados testimonios pueden adquirir relevancia según las circunstancias.
¿Qué plazo existe para impugnar un testamento?
No existe un único plazo para impugnar un testamento.
La expresión «impugnar un testamento» engloba acciones jurídicas diferentes. Por eso, el plazo dependerá del problema existente y de lo que se pretenda conseguir.
No es lo mismo solicitar la nulidad del testamento que discutir una desheredación. Tampoco lo es reclamar el complemento de la legítima o actuar frente a una preterición.
El plazo depende de la acción ejercitada
Antes de calcularlo hay que identificar:
- cuál es la irregularidad;
- qué disposición resulta afectada;
- qué acción permite corregirla;
- y desde qué momento comienza a computarse el plazo correspondiente.
El propio Código Civil regula de forma diferente la preterición, el complemento de legítima y la reducción de disposiciones inoficiosas. Así se desprende de sus artículos 814, 815 y 817.
En materia de desheredación también existe un régimen específico. Si el desheredado niega la certeza de la causa, corresponde a los herederos del testador probar que esa causa era cierta, conforme al artículo 850.
No conviene esperar
Aunque todavía pueda existir tiempo para reclamar, dejar pasar los años puede complicar considerablemente el procedimiento.
Puede resultar más difícil obtener documentación médica, localizar testigos o reconstruir las circunstancias en las que se otorgó el testamento.
Por eso, si existen dudas fundadas sobre un testamento, aconsejo identificar cuanto antes la posible causa de impugnación y calcular específicamente el plazo de la acción que corresponda.
¿Qué ocurre si se consigue impugnar el testamento?
El resultado dependerá de qué se haya impugnado y de la acción ejercitada.
Impugnar con éxito un testamento no significa necesariamente que todo el documento quede sin efecto.
Nulidad del testamento
Si el problema afecta a la propia validez del testamento, la consecuencia puede ser su nulidad.
En ese caso, habrá que determinar qué título sucesorio debe aplicarse después. Puede adquirir eficacia un testamento anterior válido o, si no existe, entrar en juego la sucesión intestada.
Ineficacia de una disposición concreta
En otros casos, el problema afecta únicamente a una parte del testamento.
Puede ser necesario dejar sin efecto o reducir determinadas disposiciones, manteniendo el resto del testamento.
Protección de la legítima
Si un heredero forzoso ha recibido menos de lo que legalmente le corresponde, la solución puede consistir en completar su legítima.
Por tanto, el objetivo no tiene por qué ser anular el testamento.
Desheredación injusta
Si una desheredación no cumple los requisitos legales, pueden quedar afectados los derechos legitimarios del desheredado.
Por eso es importante definir el objetivo antes de demandar. La acción elegida debe responder al problema jurídico que realmente existe.
¿Cómo se inicia la impugnación de un testamento?
El primer paso debería ser obtener y revisar toda la documentación sucesoria disponible.
Si el problema no está en la validez del testamento, sino en que uno de los herederos bloquea la tramitación, puede ser útil revisar también qué hacer si un heredero no quiere firmar la herencia.
Normalmente conviene estudiar el certificado de últimas voluntades, el testamento y la documentación relacionada con la herencia.
Después habrá que identificar la causa concreta de la reclamación y recopilar las pruebas necesarias.
Si el conflicto no puede solucionarse de forma extrajudicial, puede ser necesario acudir a los tribunales.
Antes de presentar la demanda también habrá que comprobar si resulta exigible un intento previo de solución extrajudicial conforme a la normativa procesal vigente.
No aconsejo presentar una reclamación genérica diciendo simplemente que el testamento es «injusto» o «no refleja la verdadera voluntad» del fallecido.
La reclamación debe concretar qué disposición se cuestiona, cuál es el fundamento jurídico y qué consecuencia se solicita.
¿Cuánto cuesta impugnar un testamento?
No existe un precio único.
El coste dependerá de la complejidad del conflicto, la documentación disponible y las pruebas que sean necesarias. También influye el alcance económico de la controversia.
Por ejemplo, una discusión sobre la capacidad del testador puede exigir un análisis médico y probatorio mucho más intenso que otras reclamaciones sucesorias.
Además de abogado y procurador, en determinados procedimientos puede ser necesario contar con peritos u otros profesionales.
Por eso, antes de iniciar el procedimiento conviene realizar una valoración de viabilidad. También es recomendable conocer previamente el alcance económico de la reclamación y sus costes previsibles.
👨⚖️ Mi experiencia en impugnación de testamento
En los conflictos sobre testamentos, considero especialmente importante separar el descontento con el reparto de una verdadera causa jurídica de impugnación.
Es comprensible que un heredero tenga dudas cuando recibe menos de lo esperado o descubre una decisión familiar que desconocía. Sin embargo, eso no significa que exista base suficiente para acudir a los tribunales.
Antes de recomendar una impugnación, revisaría tres cuestiones: qué irregularidad concreta existe, qué podemos conseguir si prospera la reclamación y con qué pruebas podemos demostrarla.
Esta última cuestión es especialmente importante. Una sospecha puede justificar que estudiemos lo ocurrido, pero no siempre proporciona prueba suficiente para iniciar un procedimiento judicial.
Por eso, mi criterio es analizar primero el testamento y la documentación disponible. A partir de ahí, puede valorarse la viabilidad real de la reclamación y evitar un procedimiento innecesario.
Si necesitas analizar el testamento, tus derechos hereditarios y la viabilidad de una posible reclamación, puedes consultar mi servicio como abogado de herencias en Sevilla.
¿Crees que existen motivos para impugnar un testamento?
Si has sido perjudicado por un testamento y tienes dudas sobre su validez o sobre el respeto de tus derechos hereditarios, puedo revisar tu caso.
Analizaré el testamento, tu posición en la herencia, la posible causa de impugnación y las pruebas disponibles. También podremos determinar qué resultado podría conseguirse y qué vía resulta adecuada.
Preguntas frecuentes
¿Puede un hijo impugnar el testamento de su padre o de su madre?
Sí, si tiene interés legítimo y existe una causa jurídica para hacerlo.
Ser hijo no permite anular un testamento simplemente por estar en desacuerdo con el reparto. Habrá que comprobar si se han vulnerado derechos legitimarios o existe otra causa de impugnación.
¿Se puede impugnar un testamento después de aceptar la herencia?
Dependerá de qué se pretenda reclamar y de las circunstancias concretas.
La aceptación de la herencia no elimina automáticamente cualquier posibilidad de actuación. Sin embargo, puede influir en la estrategia jurídica y en las acciones disponibles.
Por eso conviene revisar qué se aceptó, cómo se hizo y qué irregularidad se conocía en ese momento.
¿Qué pasa si el testador tenía demencia o alzhéimer?
El diagnóstico, por sí solo, no determina automáticamente la nulidad del testamento.
La cuestión esencial es saber si el testador tenía capacidad suficiente en el momento concreto en que otorgó el testamento.
Por eso, en estos procedimientos la documentación médica cercana a la fecha del otorgamiento puede ser especialmente relevante.
¿Se puede impugnar un testamento por favorecer demasiado a un hermano?
No necesariamente.
El testador puede favorecer a uno de sus hijos dentro de los límites legales. El problema aparece cuando se perjudican derechos protegidos por la ley, como la legítima, o concurre otra causa de impugnación.
¿Quién tiene que demostrar que la causa de desheredación es cierta?
Si el desheredado niega la causa expresada en el testamento, la cuestión probatoria adquiere especial importancia.
El Código Civil establece que corresponde a los herederos del testador probar que la causa de desheredación era cierta.
¿Es obligatorio acudir a juicio para impugnar un testamento?
No siempre.
En algunos casos puede alcanzarse un acuerdo entre los interesados antes de acudir a los tribunales.
Sin embargo, si existe una controversia real sobre la validez del testamento o sobre determinados derechos hereditarios, puede ser necesario iniciar un procedimiento judicial.
📚 Normativa aplicable
Código Civil — artículos 663 y 666
Regulan la capacidad para otorgar testamento.
El artículo 663 impide testar a quien, en ese momento, no pueda conformar o expresar su voluntad, incluso con los apoyos necesarios. Además, el artículo 666 obliga a valorar la capacidad en el momento concreto del otorgamiento.
Esto explica por qué una enfermedad o deterioro cognitivo no determina, por sí solo, la invalidez del testamento.
Código Civil — artículo 673
Establece la nulidad del testamento otorgado mediante violencia, dolo o fraude.
Es el precepto que sustenta el apartado sobre alteraciones graves de la voluntad del testador.
Código Civil — artículos 806, 813, 814, 815 y 817
Regulan cuestiones esenciales relacionadas con la legítima y su protección.
El artículo 806 define la legítima como la parte de los bienes que la ley reserva a determinados herederos forzosos. El artículo 813 impide privarlos de ella fuera de los casos legalmente previstos.
El artículo 814 regula la preterición. Sus consecuencias varían, entre otras circunstancias, según la omisión sea o no intencionada.
Además, el artículo 815 permite reclamar el complemento de legítima cuando el heredero forzoso haya recibido menos de lo que le corresponde. El artículo 817 permite reducir las disposiciones testamentarias que lesionen esa legítima.
Código Civil — artículos 848 a 851
Son especialmente importantes cuando el conflicto deriva de una desheredación.
La desheredación solo puede realizarse por una causa legal. Además, esa causa debe aparecer expresada en el testamento.
Si el desheredado niega que la causa sea cierta, corresponde a los herederos del testador demostrar su existencia.
Si la causa no se expresa, no se acredita o no es una de las legalmente previstas, el artículo 851 establece las consecuencias sobre la institución de heredero.
⚖️ Jurisprudencia relevante
Tribunal Supremo, Sala Primera, sentencia de 3 de junio de 2014
El Tribunal Supremo declaró que el maltrato psicológico puede integrarse en la causa de desheredación prevista en el artículo 853.2 del Código Civil.
La sentencia parte de una interpretación amplia del concepto de maltrato de obra. Considera que un menoscabo relevante de la salud mental del testador puede tener encaje en esa causa.
Esta resolución es útil para explicar que la desheredación no se limita al maltrato físico. Sin embargo, exige hechos suficientemente graves y acreditados.
Resolución: STS 258/2024
Tribunal Supremo, Sala Primera, sentencia de 3 de mayo de 2023
En este caso, el Tribunal Supremo anuló la desheredación de una hija porque no se había probado el maltrato alegado en el testamento.
La Sala recuerda que, cuando el desheredado niega la causa, la carga de probarla corresponde a quien resulta beneficiado por la desheredación.
Además, la falta de relación familiar no puede convertirse automáticamente en una causa autónoma de desheredación. Deben existir circunstancias que permitan encajarla realmente en una causa legal.
Resolución: STS 556/2023
👤 Sobre el autor

Soy Fernando Simó, abogado colegiado en los Ilustres Colegios de Abogados de Sevilla y Valencia, en ejercicio desde 2013.
Estoy especializado en Derecho de sucesiones, Derecho inmobiliario y accidentes de tráfico, áreas en las que asesoro y represento a particulares y empresas, tanto en la prevención de conflictos como en la defensa de sus derechos ante los tribunales.
A través de este blog comparto información jurídica clara, rigurosa y actualizada, basada en la legislación vigente, la jurisprudencia y mi experiencia profesional, con el objetivo de ayudar a los lectores a comprender mejor sus derechos y tomar decisiones informadas.
Cada asunto presenta circunstancias propias. Por ello, el contenido de este artículo tiene carácter meramente divulgativo y no sustituye el asesoramiento jurídico personalizado.
Última revisión: 9 de septiembre de 2026.

